Crea un simulacro con tu propio material
Un banco de preguntas fijo sirve para el ICFES, pero no para el parcial del viernes. Aquí subes tu material —un PDF, tus apuntes pegados o un video de YouTube— y se genera un simulacro con preguntas sobre eso, con la explicación de cada respuesta y un análisis de tus errores al terminar. Después puedes compartirlo con tus compañeros por enlace.
Crear mi simulacroDe qué material puedes partir
Un PDF
Tus apuntes, la guía que te dieron en clase, tus diapositivas. Se extrae el texto y las preguntas salen de ese material, no de un temario genérico.
Texto pegado
Tus propios apuntes o el resumen que hiciste. Sirve cuando el material está en tu cuaderno y no en un archivo.
Un video de YouTube
La grabación de tu propia clase. Se usa su contenido para armar las preguntas.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo se crea un simulacro con mi propio material?
- Subes el material —un PDF, texto pegado o un video de YouTube—, se genera una base de conocimiento reutilizable y a partir de ella se arman simulacros de hasta 30 preguntas. Cada simulacro corre en el mismo motor de examen del resto de la plataforma: con tiempo, explicación de cada respuesta y análisis de errores con IA al terminar.
- ¿Puedo compartir el simulacro que creé con mis compañeros?
- Sí. Cada simulacro genera un enlace que puedes pasar por WhatsApp o donde quieras, y también puedes publicarlo en la comunidad para que cualquiera lo practique.
- ¿Sirve para cualquier materia, no solo para el ICFES?
- Sí. El simulacro sale de TU material, así que funciona igual para un parcial de cálculo, un quiz de historia o una evaluación de anatomía. Es la diferencia con un banco de preguntas fijo: se adapta a lo que estás estudiando esta semana.
- ¿Necesito pagar para crear simulacros?
- Necesitas una cuenta. El plan gratuito permite generar con un límite semanal, y el plan PRO amplía la cantidad de generaciones.
- ¿Las preguntas las revisa alguien?
- Las genera un modelo de IA a partir de tu material y pasan por una revisión automática que descarta las que no cumplen criterios de calidad. Aun así, conviene leerlas: son una herramienta de estudio, no un examen oficial.