Casi todos resolvemos problemas copiando, con pequeños ajustes, lo que ya existía antes.

Diseñar un cargador nuevo mirando cargadores anteriores, cobrar un precio parecido al de la competencia, planear una boda como las que ya viste: la mayoría de las decisiones se resuelven por comparación, no desde cero. Funciona bien casi siempre, hasta que el problema es realmente nuevo.