Doblar la fuerza de un empujón no siempre dobla la distancia recorrida.
En muchos sistemas, el doble de causa produce el doble de efecto: eso es un sistema lineal, fácil de predecir. Pero en otros, doblar la causa puede producir un efecto diez veces mayor, o casi ningún cambio. Esa falta de proporción tiene nombre.